El coaching es un proceso de aprendizaje, en el que una persona, el «coach», acompaña a otra, el «coachee» en su propio viaje de descubrimiento y de transformación profunda.
El protagonista siempre es la persona, que es quien más sabe acerca de sí misma, de sus motivaciones, y también de sus dudas y temores. El coach es un guía, un acompañante, que está allí para escuchar en forma abierta, para hacer las preguntas disparadoras, para sostener el aprendizaje y abrir nuevas posibilidades de acción.
Toda inquietud es sujeto del coaching, todo tema que cause ansiedad, que la persona sienta que no puede manejar bien, toda dificultad que se le presente con respecto a decidir, a emprender, a sentirse plena, en paz, en aceptación, y capaz de seguir su camino con plenitud.
Dentro de este marco, la Astrología es un lenguaje sagrado simbólico que sirve a coach y coachee como una herramienta invalorable para enmarcar el proceso de coaching.
El coach astrológico conoce este lenguaje, y lo hace accesible al coachee, lo utiliza como marco de referencia, como disparador de conversaciones, como profundizador de temas. A través del uso de la Carta natal, los tránsitos planetarios y otras técnicas, se van haciendo más y más conscientes muchos aspectos de la persona y su momento de vida.
El proceso empieza con una carta natal completa, y sigue con encuentros de profundización y de coaching. Generalmente son procesos breves, de algunos meses, que luego se sostienen en el tiempo con una frecuencia anual o semestral.
La persona accede a una nueva mirada de su ser, y cuenta con una nueva herramienta, la astrología, como camino de autoconocimiento y de trabajo personal.
El trabajo es individual, y puede ser presencial o por Zoom.
Para ampliar esta información, o si estás interesado/a en iniciar tu propio proceso, no dejes de consultarme a marialujanb@hotmail.com
“Nuestro más profundo temor no es el de ser inadecuados.
Nuestro más profundo temor es el de ser poderosos más allá de toda medida.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad la que más nos asusta.
Nos preguntamos a nosotros mismos:
¿Quién soy yo para ser brillante,
extraordinariamente talentoso, magnífico?
En realidad ¿quién eres tú para no serlo?”.
Nelson Mandela citando a Marianne Williamson